Tuesday, February 28, 2006

24 de Marzo

24 de Marzo

Causas y motivaciones del Golpe Militar
La dictadura militar pomposamente autodenominada “Revoluciòn Argentina” se retiraba con mucha pena y sin ninguna gloria. Las luchas populares( Cordobazo, Rosariazo, Mendozazo, por citar solo algunas), la reivindicación de la vuelta del Gral. Perón exiliado es España, el accionar de las organizaciones guerrilleras que contaban cada vez con mayor simpatía ( una encuesta de época señalaba una aceptación de estos movimientos de un 47 %), entre otras, fueron un cóctel demasiado explosivo para la última etapa de la dictadura que encabezó el Gral. Lanusse.
Ni la represión legal e ilegal, ni los infames fusilamientos de presos políticos en Trelew, pudieron contener las ansias irrefrenables de un pueblo que luchaba por su liberación. El contexto iba en esa dirección, el poderío del bloque socialista (màs allà de errores y desviaciones), el inexorable triunfo que veía venirse del pueblo vietnamita, la experiencia que se estaba desarrollando en lo que se denominaba “ vía chilena al socialismo” encabezado por Salvador Allende, eran algunos ejemplos de hacia donde iba la historia.
Los escasos dìas en que gobernó Héctor José Càmpora fueron de los màs progresistas y revolucionarios que se recuerden. Y no porque Càmpora fuera revolucionario ni de izquierda, sino que la situación lo era y sobrepasaba aún en las intenciones de quienes gobernaban.
Se produce el “Devotazo” donde 50000 personas liberan a los presos políticos de Villa Devoto, se vota la amnistía para todos los detenidos por causas políticas en el país, los que firman el acta de asunciòn del nuevo gobierno son Osvaldo Dorticòs(Presidente de Cuba) y Salvador Allende (presidente de Chile), a despecho de Bordaberry ( presidente chirolita de los militares uruguayos) y William Rogers (Secretario de Estado de EEUU) que sòlo miran, el “se van, se van y nunca volverán de cientos de miles de manifestantes que a fuerza de escupitajos y piedras impiden el desfile preparado por las FFAA cuyos jefes deben escaparse de la Casa Rosada en helicópteros (elemento incorporado a los escapes presidenciales), la reanulación de relaciones con Cuba ( de hecho la ruptura del bloqueo) y con Vietnam la firma de acuerdos comerciales con los países socialistas, la toma de fábricas por reivindicaciones sindicales y políticas, la toma de colegios y universidades daban un contexto de los nuevos tiempos que se respiraban. La participación del trabajador en el PBI llegaba al 49 %. El nuevo Jefe del Ejército, Gral. Carcagno, en la Conferencia de Ejércitos Americanos planteaba que los ejércitos no debìan ser màs los instrumentos del imperialismo para derrocar gobiernos populares.
Si bien estaban los burócratas sindicales aaliados a las patronales y/o gobiernos de turno como los Rucci, Lorenzo Miguel, existìa una camada de dirigentes sindicales de izquierda y del peronismo revolucionario que descollaban, Agustín Tosco (Luz y Fuerza de Córdoba), Renè Salamanca ( Smata) de Córdoba), Raimundo Ongaro ( Gráficos), Di Pasquale (Empleados de Farmacia), aparecían en los primeros planos Alberto Piccinini y el “Negro” Segovia en la UOM de Villa Constitución, Leandro Fote en la FOTIA tucumana, solo para dar algunos ejemplos.
Viene la defenestración de Càmpora y de sus ministros y funcionarios màs ligados a los sectores progresistas y revolucionarios, y con l bendición del Gral. Perón comienza el lopezrreguismo y la derecha màs recalcitrante aocupar importantes cargos. De todas formas las luchas populares no disminuían, aún cuando importantes sectores consideraban a este como su gobierno con contradicciones incluidas.
De acuerdo a documentos desclasificados, en junio de 1974, siendo Presidente El Gral.Peròn, que accedió a su tercer mandato con un imponente 62% de los votos, visitó en forma secreta nuestro país el Gral. Vemon Walters, vicejefe de la CIA. Walters le plantea a Perón el peligro izquierdista en la Argentina, a lo que este le responde que a la izquierda la barre con la derecha.
Casualidad o no, comienzan a operar en nuestro paìs el Comando Libertadores de América y la tristemente cèlebre Triple A, comandad por el Ministro de Bienestar Social del gobierno peronista, José Lòpez Rega y el jefe de al Policía Federal, antiguo represor y torturador de peronistas, nombrado en ese altísimo cargo por el propio Gral. Peròn, el comisario Alberto Villar.
Muerto Peròn se desata una verdadera cacerìa hacia dirigentes y militantes populares podemos citar los tres atentados al Senador Hipólito Solari Irigoyen, el asesinato de Ortega Peña, diputado de la izquierda peronista, defensora de presos políticos y referente del Frente Antiimperialista por el Socialismo (FAS. Los asesinatos de Silvio Frondizi, abogado de presos políticos, Alberto Curutchet, en una lista que se transforma en interminable. Cabe acotar que desde 1974 hasta marzo del ’76 en que se produce el golpe, hubo en Argentina más de 2000 muertos y/o desaparecidos a manos de las bandas paramilitares y parapoliciales, todas bandas ligadas íntimamente a funcionarios del gobierno. Esta es una suerte de práctica y de anticipo de lo que vendría.
Como los intereses y enemigos eran los mismos, se le encomendó a un oficial del ejército a que sea nexo entre la Tripla A y el Ejército Argentino: el entonces Mayor Seineldín. De hecho, después del golpe, salvo Lòpez Rega y algún funcionario de alto rango del gobierno peronista que pagaron los platos rotos para cubrir una fachada, todos los civiles y retirados de las fuerzas de seguridad que eran los asesinos de la Triple A, se incorporaron a los grupos de tareas de las Fuerzas Armadas, podemos citar a Aníbal Gordon (con rango de” coronel honorario”), Raúl Guglialminetti, “colores del Cerro, etc.
Con el “Operativo Independencia” comandado primero por el Gral. Acdel Vilas y Domingo Bussi después, comenzó a funcionar en 1975, el primer campo de concentración, antesala de lo que vendría, paradójicamente en la escuelita de Famaillá, un campo de concentración y exterminio en un establecimiento educativo primario, todo un símbolo. Todos los días aparecían cadáveres con 40 o 50 disparos, cuerpos que una vez fusilados eran dinamitados. La esencia del fascismo, no solo eliminar físicamente a los que luchan, sino eliminar el espíritu de lucha.
Los sectores populares comienzan a replegarse y el terror comienza a surtir efecto. Las últimas movilizaciones fueron las de junio y julio de 1975, donde la CGT oficial lanzó el paro después que los trabajadores hacía varios días que estaban en las calles. Estas movilizaciones lograron echar a López Rega, pero la represión se acentuó, con participación directa y abierta de las FFAA.
El golpe al gobierno de Isabel Martínez de Perón era inevitable. Las FFAA, temerosas siempre del pueblo en la calle esperaron y operaron para que el gobierno caiga prácticamente solo, y que esto sea visto hasta como un alivio por parte de la población. En esto trabajó y mucho el Departamento de Acción Sicológica del Ejército. Había que terminar de desprestigiar no solo al gobierno, que ya lo estaba, sino también a los dirigentes políticos con posibilidad de encauzar la situación.
Algunos se terminaron de desprestigiar solos, caso Ricardo Balbín, jefe de la UCR, quien cuando faltaban pocos días para que se produzca al golpe, por cadena nacional plantea que él no tenía ninguna solución. Muy grave para quien hacía 3 años había sido candidato a Presidente y era el líder de la principal fuerza de oposición.
Un dirigente con gran prestigio en ese momento era Oscar Alende, jefe del Partido Intransigente, quien tenía la propuesta de un gran frente antigolpista, aquí el Área de Sicología del Ejército, previo a hablar por cadena nacional, le ponen en el café a Alende una droga, y cuando habló, realmente lo hizo confuso, desorientado y aturdido, una verdadera pena.
Otro ejemplo de acción sicológica: pleno microcentro, hora pico, se descomponen todos los semáforos, se produce un verdadero caos, avanzar se torna imposible, a las pocas horas, los ánimos desbordados a punto de estallido, aparecen camiones de soldados y oficiales del ejército y comienzan a ordenar el tránsito.
El estado de reflujo de los sectores populares, el absoluto desprestigio de la clase polìtica, la ineficacia, corrupción y descrédito del gobierno, los terribles errores y lecturas equivocadas de las organizaciones revolucionarias, eran el anillo al dedo para los planes de los militares y civiles golpistas. Y un dato que no es para nada menor, la política latinoamericana pergeñada en el Departamento de Estado y Pentágono de EEUU, la doctrina de la seguridad nacional, no es casualidad; golpes y gobiernos militares en Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú, así como el endeudamiento enorme de éstos.
Y tampoco debemos pasar por alto la “ola democratizadora “ de los 80.
Merece que nos detengamos en la excusa de la guerrilla, como argumento para el impiadoso golpe militar.
A esa altura, las organizaciones armadas más importantes, Montoneros y ERP, no representaban una verdadera amenaza de toma del poder, ya que sus enormes y groseros errores políticos y consecuentemente sus acciones y prácticas, habían aislado el apoyo y compromiso a dichas organizaciones de los sectores populares. Cabe decir, que en Chile, Bolivia, Perú o Brasil prácticamente no existía guerrilla, no obstante el “peligro subversivo” fue el leivmotiv de todos los golpes de latinoamérica.
Las verdaderas causas del golpe más sanguinario y corrupto de toda la historia Argentina los podemos resumir en; colocar a nuestro país en la nueva división internacional del trabajo, alejando cualquier atisbo de industrialización que implicara algún grado de independencia. La destrucción del Estado (recordemos la publicidad del Ministro de Economía de la dictadura Alfredo Martínez de Hoz, achicar el Estado para agrandar la nación), la absoluta extranjerización de nuestra economía, la destrucción de la pequeña y mediana empresa a favor del capital financiero, el fabuloso endeudamiento público externo, el enorme flujo de transferencia de ingresos de los sectores asalariados hacia la oligarquía terrateniente y el capital financiero.
Para implementar ese plan debía aplicarse una política de exterminio de todo aquel que osara resistir.
No es casual que más del 45 % de los detenidos-desaparecidos fueran trabajadores secuestrados en sus casas o lugares de empleo. Martínez de Hoz declaró que el plan económico que él y los militares implementaron, solo podía llevarse a cabo con las bayonetas, a confesión de partes relevo de pruebas.
Las cifras frías pero lapidarias nos acercan al horror de aquello, previo al golpe existirían aproximadamente 4000 a 5000 guerrilleros armados, según los servicios de inteligencia, lo cual es altamente exagerada. Aún así si tomáramos ese parámetro veamos que los desaparecidos- detenidos se eleva a 30000, 12000 muertos en “enfrentamientos”, 12000 presos políticos, 500 bebés secuestrados o nacidos en cautiverio, 1500000 exiliados.
Es como un disparo de cañón a una paloma.
Las verdaderas causas del genocidio las mencionamos antes aunque para el final me gustaría recalcar que quizás la más importante fue la de escarmentar y aniquilar a sangre y fuego a una generación que tuvo la osadía de disputar el poder a las clases dominantes.
Como parte de esa generación, mi compromiso con los que no están, de juicio y castigo a todos los culpables, y la firme convicción, que más allá de los errores cometidos, no me arrepentiré jamás de haber luchado.

Héctor Vilche
Ex militante de la Juventud Guevarista –PRT
Ex preso político durante 6 años

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